Pues si, no me he podido resistir al embrujo mediático de un partido de fútbol, y caí en la tentación. He querido comprobar en mis propias carnes lo que significa la llegada de la selección española de fútbol a nuestra ciudad.
Se dice que hace más de una década que no tenemos en nuestra ciudad un evento de ésta índole, es decir, que la selección no ha jugado en el estadio de Riazor. Yo la verdad es que no me acuerdo, y reconozco que no es por que fuera muy joven en aquel entonces, sino por que creo que no estaba acompañado de tanta parafernalia como en la actualidad.
Desde hacía ya algún tiempo, el la ciudad solo se hablaba de un tema: "la Selección" y una pregunta volaba de boca en boca ¿vas a ver el partido? Esto creo que es un claro síntoma de la ilusión que un grupo de deportistas pueden crear en una ciudad.
Pero no todo ha sido como la gente esperaba. Un niño de 10 años me pregunta "¿dónde van a firmar autógrafos? Por qué he visto en lo tele que lo hacen..." Ufff, vaya marrón, según tengo entendido aquí no van ha hacer nada de eso. La única opción que me quedó es poner cara de póker y decir "pues no lo sé...a ver..." No quedó convencido, pero por lo menos le quedó la duda hasta que algún otro le dijera que aquí no tocaba eso de firmar, a lo mejor no había presupuesto.
Música, juegos, concursos y otras actividades se concentraron al lado del palacio de los deportes, donde se instalaron varias carpas dedicadas a la selección, a la cerveza y a las play (todo deporte). Y todo ello en una superficie dónde cincuenta personas parecían que eran cien, dónde llegar de un sitio a otro parecían horas cuando eran minutos, donde los niñ@s jugaban en pequeñas parcelas y pasaban el tiempo compartiendo balón los unos con lo otros ya que era fácil el que pasaran de un campo a otro, donde en algunas tiendas de recuerdos los precios variaban según a qué hora ibas (una camiseta valía a las 13:30 5€ y a las 19:00 8€), debía ser cosa de la famosa crisis. Y al lado, varios coches de gama perfectamente aparcados.
Pero eso sí, cuántos Villa, Torres, Sergio Ramos.... Cuánta ilusión se veía en esos niñ@s y en los no tan niñ@s, que a pesar de todo disfrutaban de una experiencia que para ellos y para sus padres era totalmente novedosa. Una jornada que sin duda muchos de ellos no olvidarán aún que pase mucho tiempo.
Por cierto, se ganó 5 a 0 a la selección de Bélgica. Hago este comentario como apunte histórico, ya que no se cuando volverán a jugar en la ciudad.
Al bajar del autocar, Iker fue de los más aplaudidos.
La selección atrae a muchos periodistas deportivos... o rosa ...
La "roja" levanta ... pasiones ...
