Ézaro, dónde el Xallas llega a su fin.
Siempre hubo un lugar que quería visitar, ese era Ézaro. Por ello me fuí a la comarca Finisterrana, al municipio de Dumbría. Allí podemos disfrutar del único rio de la Europa continetal que desemboca en cascada, lo que se ha convertido en su principal punto de referencia.
El rio Xallas desemboca en el estuario de Ézaro, la salida al Atlántico del municipio, de una manera espectacular.
Cuando se abre la presa de Santa Uxía, el agua se desliza por una ladera de 155 metros de desnivel durante unos 1.500 metros de recorrido, antes de precipitarse al vacio desde unos cuarenta metros de altura, desde las faldas meridionales del monte Pindo.
Subimos al mirador que está situado en lo más alto de uno de los montes que bordean la ensenada de Ézaro. Entorno fluvial y forestal. Se contempla el pueblo de Ézaro y su playa, al frente, la mole granítica del Monte do Pindo y el Monte Peñafiel. Se observa además la pared de la presa de Santa Uxía, que retiene las aguas del Xallas, y la desembocadura del mismo en el mar, a modo de cascada. Con el tiempo se ha ido formando un pozo de más de 16 metros de profundidad. La canalización del rio supone que sean pocas las ocasiones en las que se puede ver este salto con agua. La espectacularidad de este paraje y los acantilados que lo rodean han motivado un sinfín de leyendas y tradiciones.
Unos hilillos de agua se escapan de la presa de Santa Uxía
La cascada en todo su explendor (me cuentan que la imagen nocturna es espectacular)
Estar cerca, impone. Una imagen impresionante.


aramon dijo
Muy buen artículo, me ha gustado mucho
Saludos.
25 Enero 2009 | 11:00 PM