Nos encontramos ahora en la parroquia de San Clodio, perteneciente al municipio lucense de Ribas do Sil. Desde aquí decidimos vistar el pueblo de A Cubela, puro arte de la naturaleza.  Allí el Sil compone un espectacular meandro con un giro de media circunferencia, lo que  a primera vista, es puro paisaje, el más insólito de Galicia bajo mi punto de vista.

Para llegar, hemos tenido que dirigirnos a la N-120 dirección  Monforte de Lemos. Nos desviamos en Rairos y seguimos dirección Torbeo, una vez allí continuamos hacia A Cubela.

 Desde el alto, la aldea no parece abandonada. Los tejados de pizarra mantienen el cuerpo del pueblo a salvo del deterioro y una decena de casas están perfectamente preparadas para ser habitadas.

Un buen momento para para descubrir su historia y su cultura es la peculiar romería de San Antón Abad, que se celebra el sábado posterior al 17 de enero. A mediodía, los vecinos de Torbeo y de las aldeas próximas, bajan a A Cubela. Aquí los asistentes sacan en procesión al santo y a otras pequeñas imágenes, que portan en el regazo. Fiesta de carácter íntimo que habitualmente finaliza con una comida campestre acompañados por el vino de la zona.

Mejor sigamos disfrutando de las vistas que nos ofrece esta zona.

Creo que impresionante es la palabra más adecuada.