Ver Londres en un fin de semana: Una locura ...
Pues sí, me he convertido en uno de esos valerosos ciudadanos que van a visitar una gran ciudad en un solo fin de semana. Le tocó a Londres, ciudad en la que afortunadamente ya había estado hace algo más de veinte años y que tenía que enseñar a mi familia en más o menos día y medio. Siempre está la opción de subir a los típicos autobuses turísticos y dar una vuelta por la ciudad, o las visitas guiadas, pero yo siempre he preferido pelearme con la ciudad, su gente, su metro, líneas de autobuses, trenes, etc.
La experiencia de años atrás me sirvió para poder hacer una preselección de los lugares más típicos para visitar e intentar planificar un recorrido que te permitiera volver con una idea de la ciudad, sin ver todo, ya que es imposible en tan poco tiempo.
El vuelo aterrizó en el aeropuerto de Heathrow y allí nos encontramos con el primer reto: ir al hotel. Nos hospedábamos en un hotel que se encontraba en la localidad de Crystal Palace, un tranquilo lugar situado al Sur de la ciudad, que afortunadamente contaba con estación de tren. Había dos opciones, sacar billetes de tren hasta la estación de Paddington para luego trasladarse via metro a la estación de Victoria dónde subiríamos a un nuevo tren que no llevaría a la estación de Crystal Palace. O bien montarse en el metro hasta llegar nuevamente a la estación de Victoria. En lo que a tiempos se refiere, posi
blemente la primera opción sea más rápida, pero la segunda es más económica.
- IMPORTANTE: Tener siempre a mano un plano del metro londinense.
Una vez acomodados en el hotel, decidimos dar una vuelta por el lugar y prepararnos para lo que sería una dura jornada de sábado.
Nuevamente subimos al tren y nos vamos, esta vez, a la estación de London Bridge, ya que nuestra primera visita sería a la Torre de Londres (Tower of London) y al famoso Puente de la Torre (Tower Bridge). Existe un precioso paseo (Queen's walk) por el que se pue llegar al Puente de la Torre paseando al lado del Támesis. Vemos en la otra orilla la Torre de Londres, lugar dónde se exponen el fabuloso tesoro de la corona británica, las insignias de la coronación y una importante colección de armas. Cruzamos el Puente de la torre, un símbolo londinense similar al Big Ben en el que las dos torres que se ven, ocultan un complejo sistema hidráulico que sirve para mover los dos pisos levadizos del puente. Estupenda vista de la ciudad desde la pasarela cubierta de la parte superior.
Ya habíamos empezado el periplo londinense y nuestra siguiente cita era con el nuevo referente de la ciudad, el London Eye, para ello nos metemos en el metro y nos vamos hasta la estación de Waterloo, no sin antes comprar allí el llamado "One day travel card". Esta modalidad de billete te permite viajar durante todo el día e
n bus y en metro dentro de la ciudad, con un precio aceptable, opción interesante si vas a moverte mucho y a diferentes sitios de la ciudad. El London Eye está considereada como la noria más grande del mundo con 1352 metros de altura. Tiene 32 cápsulas con capacidad para 25 personas cada una y desde el interior es un lugar perfecto para tomar fotos panorámicas de la ciudad. Allí mismo nos encontramos con el Museo de Dalí y el Aquarium de Londres.
Al otro lado del rio, vemos el gran Big Ben, cuyas campanadas son las más famosas del mundo. Accedemos a él cruzando el rio por el puente de Westminster y allí lo tenemos, a sus pies, las casas del Parlamento Houses of Parliament) , corazón de la política inglesa y de una arquitectura asombrosa. A unos pasos, está la Abadía de Westminster (Westminster Abbey), edificio religioso lugar de coronación y sepulcro de los monarcas ingleses y lugar dónde se casaron el Principe Carlos con Diana de Gales, y lugar dónde se celebró el funeral de la princesa.
Como si de una ceremonia monárquica se tratara, comenzamos nuestra andadura por Whitehall, calle que nos llevará a Trafalgar Square, lugar dónde se encuentra la columna de Nelson, no sin antes pasar por delante de Downing Street, lugar de residencia del primer ministro y por los cuarteles de la Guardia a Caballo (Horse Guards), sitio habitual para sacarse la foto con las estátuas vivientes que forman. tanto humano como el animal. En Trafalgar Square tenemos el llamado Arco del Admirantazgo (Admiralty Arch) lugar de acceso al Saint James´s Park y a The Mall, carretera que nos conduce al corazón del poder británico, el Palacio de Buckingham (Buckingham Palace).
Este palacio es la residencia de los soberanos británicos desde 1837, fecha en que se instaló en
él la reina Victoria. Aquí se produce la famosa ceremonia del cambio de guardia, en la que nuevos guardias de infantería con el traje oficial y el típico gorro negro de piel de oso, relevan a la viaja guardia al son de la música interpretada por la banda de infantería. Este cambio se calebra habitualmente a las 11:30 de la mañana y su duración es de aproximadamente 45 minutos.Obviamente, el que se ve en la foto no es de los que estamos hablando sino uno de los típicos Bobbies.
A escasos metros del Palacio de Buckingham está la entrada a Hyde Park, el parque londinense más popular y un enorme pulmón verde en el centro de la ciudad. En su interior se encuentra el lago The Serpentine, nombre que adquiere por su forma similar a una serpiente. En este parque se encuentran los Jardines de Kensington y la fuente en memoria de la Princesa Diana.
Pero ahora mismo, nuestro destino está aún más allá. Queremos llegar al mercado callejero de Portobello en la zona londinense de Notting Hill. Una inmensa calle comercial llena de puesto ambulantes en los que se puede encontrar
de todo, frutas, pescado, carnes, comidas, antiguedades, artículos militares, de segunda mano ... de todo.
El siguiente paso va a ser un paseo por Brompton Road, allí hay una tienda de Zara y a escasos metros el legendario establecimiento Harrods, una manzana en la que puedes encontrar desde un piano hasta una armadura. A escasos metros tenemos la casa museo de Sherlock Holmes y tiendas repletas de artículos para los grandes fans de Elvis, Beatles y figuras diversas del Rock'n'Roll.
Ya para finalizar nuestro recorrido, no debemos olvidarnos de dos lugares emblemáticos dentro de la vida londinense que no nos deben pasar desapercibidos:
Piccadilly Circus: Se puede decir que es como la Puerta del Sol madrileña, es decir, el lugar preferido por los londinenses para hacer compras, salir de marcha y quedar con amigos. En sus alrededores se encuentra el Soho, los pubs y las discotecas. Son impresionantes los paneles publicitarios, que cubren de luz los edificios e inunda de luz y color esta plaza.
Covent Graden: Plaza en la que puestos de artesanía, cafeterías, restaurantes conviven con espectáculos callejeros de todo tipo, lo convierten en un lugar destacado del folclore londinense.
No hay que olvidarse del museo de cera de Madame Tussaud, el British Museum, Millenium Bridge, Speaker Corner ... y un sin fín de lugares que ofrece esta ciudad cada cual, si no más interesante, por lo menos sorprendente.
Una amiga inglesa que acababa de conocer en Hide Park, que maja ella....

Diana Solorzano me ha enviado un interesante enlace al aeropuerto de Heathrow desde la web www.airportdesk.es. Allí se encuentra toda la información sobre transportes, servicios ....
http://www.airportdesk.es/airports/europa/gran-bretana/aeropuerto-londres-heathrow.html


aramon dijo
Buen reportajeç!!!!
¿No vas con Phosgalicia?
Seguro que nos vemos.
17 Febrero 2009 | 08:19 PM